“Tenés que ser mejor que tu herman@!” , “porque él/ella es más grande”, “porque él/ella es más pequeñ@”, etc. Todas estas son frases que en más de una ocasión he oído decir a los padres con más de un hijo, he notado que se espera un mejor comportamiento de los hijos menores por varias razones: Ven el ejemplo de los hermanos mayores y saben las consecuencias de ciertos actos, por lo que se supone, no lo deben de hacer ellos. Los padres ya tuvieron la experiencia de educar de una forma a los hijos mayores, si no son totalmente como todo padre espera que sea su hijo o hija [obediente, inteligente (saber tomar sus propias decisiones sabiamente), leal, etc.], tienen la oportunidad de educar de otra forma a los hijos menores, para que éstos sean mejores.
Hay algunos padres que ven a sus hijos mayores “desobedientes” y piensan que no quieren cometer el mismo error con los pequeños, por lo que lo cuidan más, pero a veces ese cuidado es extremo y en lugar de hacer que se queden con ellos, lo único que hacen es alejarlos aún más.
Se tienen ciertas ventajas al ser el mayor o el menor, por ejemplo, siendo el mayor puedes hacer más cosas, te puedes equivocar más, te dan más permisos; prácticamente, por cuidar a los menores, los padres dejan a los mayores ser un poco más libres en la mayoría de los casos.
Siendo el menor te consienten más, te atienden más, te cuidan, etc.
Pero no todo es color de rosa. Los mayores se dan más golpes de cara, si no hay confianza con los padres, no se tiene ese apoyo de contarle a una persona cercana (excepto los amigos) lo que haces y que te puedan dar consejos.
Los menores no son precisamente de quien los padres esperen error alguno, con comentarios como: haces lo mismo que tu herman@, ya viste cómo le fue y no haces caso, él/ella sí puede porque es más grande, sabe lo que hace, sí puede ir porque se sabe cuidar sol@, te quedas aquí porque me tenés que ayudar, etc.
Lo mejor es tener confianza entre hermanos, por más que se peleen y digan que no se quieren, en lo más profundo hay un lazo de sangre que los une. Si no hay confianza con ellos y/o ellas, tenemos que recordar que por más que confiemos en nuestros padres, hay ciertas cosas que no les podemos contar. Los hermanos mayores tienen que aprender a escuchar para poder apoyar y aconsejar a los menores, sin ir a decirles a los padres, y los menores también tienen que poder escuchar a los mayores sin decir nada a nadie.
Aprendan a llevarse bien, a confiar mutuamente, a escucharse, a comprenderse, hermanos menores: sepan que los mayores han pasado por cosas que creemos que no nos van a pasar, pero cuando sucede, ellos tienen un buen consejo según su propia experiencia, aprende a escucharlos y tomar en cuenta sus consejos. Hermanos mayores: sepan que los hermanos menores necesitan contar con el apoyo de alguien de confianza, alguien que los pueda aconsejar, a veces ser regañados, pero siempre saber que se cuenta con esa persona que lleva la misma sangre.